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REFLEXIONES INICIALES

La Ley de Costas aprobada en 1988, si bien está inspirada en un punto noble como es el del respeto y defensa de la Costa, deja totalmente desamparado al afectado, el cual no recibe ningún tipo de indemnización por su propiedad. En efecto, esta ley implica la transformación de la propiedad privada en pública y como “indemnización” se les da a los afectados una concesión gratuita sobre “sus antiguas propiedades” por un plazo máximo de 60 años (contados a partir del año de aprobación del deslinde 1997). Una transformación de la propiedad en una concesión, no deja de ser una expoliación ya que esta medida no contempla ningún tipo de indemnización para los afectados. Un robo, si tenemos además en cuenta que es una expoliación selectiva. Además, pensemos en todos los afectados con terrenos no edificados, pierden la propiedad y pierden los derechos de poder hacer cualquier uso de ese terreno…¿qué les queda? Nada…

Teniendo en cuenta las graves repercusiones económicas para los afectados, consideramos que el deslinde de Formentera debería haberse realizado con el mayor grado de objetividad y profesionalidad posible (y con la colaboración directa del Ayuntamiento de la Isla). Pero este no ha sido el caso, el deslinde que se ha realizado en nuestra isla flaquea por muchos puntos, es un deslinde injusto (ver injusticias del deslinde) e ignora totalmente la realidad de la isla (ver críticas al deslinde).

No olvidemos que antes de que los primeros turistas llegasen a Formentera, la isla era una isla  pobre. Muchos afectados han sido gente pobre que dedicó su vida a generar un patrimonio, un negocio que poder dejar en herencia a sus hijos. Pero ahora ¿qué nos queda? Una concesión sobre lo que fue nuestro, el producto de nuestro sudor ha quedado en nada… Todos nos vamos a la cama sabiendo que nuestros nietos no podrán seguir con el negocio familiar, ni vivir en la casa en la que sus generaciones anteriores vivieron…

Llevamos años reclamando esta situación, pero lo único que se nos han ofrecido hasta la fecha son muchas promesas que solo perseguían acallarnos mientras seguía el proceso imparable de expoliación. De los más de 60 recursos presentados ante los Tribunales, apenas 3 o 4 afectados han ganado sus causas y todo apunta a que la Demarcación de Costas les va a volver a presentar el mismo deslinde.